Se proyectaron Cruel Hands, la ópera prima de Al Kalyk, y Samakdo, de Ki-Jun Chae.
Tercera sesión de cortometrajes a competición
Por Jorge Alonso Curiel
HoyLunes – En esta cuarta jornada se proyectó la única ópera prima que compite en la Sección Oficial.
Se trata de Cruel Hands, con la que debuta en el largometraje, tras realizar tres cortos y numerosos videoclips, el australiano de origen croata Al Kalyk. Una pequeña película de tan solo 76 minutos sobre el maltrato y la violencia machista, ambientada durante los devastadores incendios forestales australianos de 2019.
Una noche, aterrorizados, sin poder soportarlo más, una madre y su hijo huyen de su casa para escapar de un marido violento y maltratador. Se refugiarán en una granja abandonada, y allí encontrarán una tensa sensación de seguridad. Y es que saben que aquel que ha convertido sus vidas en un infierno no va a detenerse hasta encontrarlos…

También es necesario seguir denunciando esta lacra desde la ficción, y cuanto más, mejor, aprovechando el poder de concienciación del cine. Hay que reconocerle al director que lo haya elegido para debutar en el largo.
Estrenada en exclusiva en Europa en PUFA 2026, este thriller psicológico atrapa y funciona no por un guion que destaque por su originalidad ni por no resultar algo plano, sino por una atmósfera opresiva y desquiciante, que consigue mantener un permanente nudo en la garganta, y que refleja el sufrimiento de estos dos vulnerables personajes en su huida desesperada. También contribuyen la banda sonora de Alvidrez que percute como un martillo y la fotografía oscura de Charlie Cole.
Otros de los aciertos del filme es situar la historia en los incendios ocurridos en Australia, que termina convirtiéndose en una metáfora del horror en el desenlace.
No es una gran película, seguramente el director tampoco lo pretendía, pero cumple al hacernos sentir el terror que sienten estos personajes convertidos en héroes cotidianos frente a uno de los mayores horrores: el creado por los seres queridos.
“Me enseñaron a ser fuerte para cuidar de mi familia”, dice en un momento de la película el padre.

Samakdo (Three Evil Islands), del surcoreano Ki-Jun Chae
Esperaba bastante más del tercer largometraje de este enigmático director asiático, nacido en 1985, que apenas ha concedido entrevistas y poco más se conoce que no sea de su trayectoria profesional cinematográfica como ayudante de dirección, guionista y cineasta.
Y es que de esta trama podría haberse realizado una película más interesante, sin caer en elementos tópicos y en personajes demasiado estereotipados. La cinta, tras un inicio prometedor, no logra remontar el vuelo y sus 100 minutos de metraje se hacen demasiado largos.
La historia se centra en la peripecia de un equipo de periodistas de investigación especializado en sectas, que viaja a un pueblo donde otro equipo anteriormente ha desaparecido en busca del origen de una maldición. Allí encuentran algo más poderoso de lo que esperaban y que deberán descubrir el enigma que se encuentra detrás de ello para poder salir de aquel lugar.
Película de terror sobrenatural y folclórico, de atmósfera mórbida, que no se sitúa entre lo mejor del buen cine de terror surcoreano contemporáneo, conocido también como K-horror. Estreno en Europa en PUFA 2026.
Cortometrajes a concurso
Este martes, en la tercera sesión de cortometrajes a concurso, se proyectaron siete nuevas propuestas.
De producción española:
Los murciélagos han abandonado el campanario, de Alfonso Bernal y Manuel Bernal.
Monstruo, de Yago Casariego y Nacho Monter.
Seen with the heart, de Berta Canivell.
Tinieblas, de Raúl Cerezo y Carlos Moriana.
Completaron la sesión Hide, dirigido por Brenden Hubbart (Estados Unidos); They kill by night, de Grace Uther y Sam Uther (Australia) y Toxic underground, de Carolina Favé (Francia).
Mañana, más. La quinta jornada de la Sección Oficial de esta tercera edición de PUFA seguirá ofreciendo nuevas propuestas dentro de uno de los festivales de cine fantástico con mayor proyección del panorama nacional.
